Octubre de 2016. Dos hermanos sin experiencia textil, sin antecedentes en el rubro, y USD 400 en el bolsillo. Una pregunta cambió todo: "¿Y si las hacemos nosotros?". 10 años después construimos Wayfarer — sin inversores, sin préstamos, sin ahorros familiares. Solo reinvertir, año tras año.
Conocé la historia
Sin highlight reels. Cada año marcó una decisión que llevó al siguiente. Esta es la versión completa — los inicios, las inversiones, los locales, las oficinas, la pandemia.
Octubre. Juan Cruz buscaba un proveedor de gorras personalizadas para una agencia de publicidad. La pregunta que cambió todo: "¿Y si las hacemos nosotros?". Juani respondió: "dale, yo tengo unos diseños que me gustaría hacer".
14 días después la marca estaba registrada. Inversión inicial: $8.000 ARS (USD 400) — 55% al registro de marca, 20% al viaje a Buenos Aires, 25% a las primeras 34 gorras compradas y personalizadas.
Verano siguiente. Salimos del living a un monoambiente con showroom. Abríamos un par de días a la semana. Producto: gorras y algunas pocas remeras.
Sumamos remeras y trajes de baño. La estrategia: reinvertir cada peso que generaba la marca. Sin sueldos, sin retiros — todo iba a producto y crecimiento.
Después de 3 años de mesa de comedor, monoambientes y departamentos, alquilamos nuestro primer local con depósito y oficina propia. Abríamos de 3 a 5 días a la semana. Decoración con pallets — había quedado muy lindo.
"Las crisis siempre presentan oportunidades". Cuando todo cerró, llevamos el stock a casa para despachar más rápido. Los envíos pasaron de mensuales → quincenales → semanales → día por medio. El correo dejó de venir una vez por semana y empezó a pasar dos veces.
Enero: abrimos nuestro primer local a la calle completo. La razón fue concreta — "teníamos pedidos de franquicias, pero no podíamos mostrarles un local propio". El equipo creció a 4 personas.
Dejó de alcanzar tener todo junto. Alquilamos una oficina de logística independiente, manteniendo el local de venta. Empezamos a operar como dos centros distintos: cara al cliente y trastienda.
Diseñamos nuestro espacio desde cero. 520m² distribuidos en 2 pisos: almacén de telas, área de producto terminado, sector de armado de pedidos, oficinas, playroom con comedor y zona de fotografía.
El énfasis: horizontalidad, naturaleza, plantas y verde. Mucha luz natural. La filosofía detrás fue clara: "que el lugar de trabajo sea tan lindo y acogedor como nuestra propia casa".
El centro comercial más importante de Mar del Plata. Inauguración a fin de 2024, hecha "en tiempo record". Era el momento que esperábamos con mucho entusiasmo desde hacía años.
También nos cubrió Forbes Argentina y nos eligieron como caso de éxito en Tiendanube.
Inicio de año: abrimos nuestro segundo local físico — esta vez en Palermo, Buenos Aires. El salto a la capital marcó otra etapa de la marca.
Estos son los aprendizajes que más caro nos costaron. Por eso ahora los enseñamos — para que vos no pagues el mismo precio.
El precio no es "costo + margen". Es lo que el cliente está dispuesto a pagar, menos todo lo que la cadena se lleva. Aprenderlo cambió cómo armamos cada producto.
Durante los primeros 3-4 años no nos pagamos sueldos. Cada peso volvía al negocio. Esa disciplina permitió saltar de monoambiente a 520m² sin deuda.
El online no es complemento del local — es el negocio. La pandemia nos lo enseñó a la fuerza. Hoy es el 85% de la facturación.
Diseñamos las oficinas para que la gente quiera estar ahí. Plantas, luz natural, playroom. La cultura es producto del entorno, no de un manual.
Hoy automatizamos reportes, optimizamos +1.300 productos y hacemos análisis de Meta Ads en minutos. Las marcas que no incorporen IA en 2026 quedan afuera.
10 años de aprendizajes, organizados para que los apliques en tu negocio. Empezá por los recursos gratuitos o escuchá los episodios donde contamos toda la historia.